[2] todavía estoy sentada en el restaurante
- M.
- Aug 1, 2025
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Acabo de llegar a mi casa.
¿El plan? Decentemente bueno.
Pocas veces salgo temprano de la oficina.Y aunque hoy no fue una de esas, decidí premiarme.
Realmente decidí premiarme hace una semana, mientras compraba boletas para la nueva película de Celine Song: Materialistas.
Pocos de ustedes saben… más que nada porque desde hace unos años decidí cambiar.
Pero hubo un momento de mi vida donde me consideraba una romántica.
Donde me enamoraba profunda y perdidamente.
Donde creía en el destino y en que nada era al azar.
Hasta que mi mamá se enfermó y mi hermano se quitó la vida.
Dicen que la muerte te cambia.
Difícil predecir la parte en cómo lo hace y en cómo lo sigue haciendo con el transcurso del tiempo.
Pero en mi caso, no es alocado decir que la cosa se oscureció muy rápido y en poco tiempo.
Un día todo estaba bien.
A los tres días todo estaba regular.
A la semana todo estaba mal.
Dicen que nada empeora.
Que lo peor ya pasó.
La nueva parte de mí sabe que es mentira.
Sabe que lo peor sí puede seguir pasando, por más de que encuentre consuelo en el saber que tal vez la probabilidad no esté en su contra.
La nueva parte de mí a veces se acuerda de la vieja parte de mí.
Pocos conocen y pocos entienden que la peor tusa es, inexplicablemente, la de perderse a uno mismo.

Hay un túnel.
Uno entra.
Uno se aleja.
Mira atrás y reconocer el camino, de la nada, se imposibilita.
¿Cómo le explico a la gente que me conoce desde hace años que ya no soy la misma persona?
Perdí a mi hermano.
¿Cómo voy a ser la misma persona cuando ahora no solo soy responsable de cargar mi recuerdo?

¿Cómo no voy a hablar de lo que soy? Con lo bueno, con lo malo, con lo regular.
Hablar de lo que soy y no hablar de todo lo que ha pasado es negar mi propia historia.
La nostalgia se volvió mi amiga y el duelo se volvió este compañero permanente, como una sombra que, de vez en cuando, tiene más de luz que de oscuridad.
El caso es que acudí a los libros.
Y cuando les digo que me salvaron la vida, no miento, por más de que sí, la frase a veces suene extremadamente poética y poco real.
Y no.
No siento que haya encontrado ese listado de libros que te van a sacar del hueco.
Pero sí creo que leí libros que me hicieron compañía mientras estaba en él.

Sí creo que tuve un mundo en donde pude sanar sin prejuicios y sin afanes.
Eso sí, sí creo que salí irreconocible de él.
Debo confesar que a veces me veo al espejo y no entiendo qué es lo que ha pasado… como la vida llega, te da tres vueltas y te muestra que el tiempo pasa con vos o sin vos; estés listo o no.
Tengo días buenos donde me siento lista y el día pasa como si nada.
Tengo días mejores donde no me siento lista y pienso en mi hermano.
Este mes mi hermano cumple dos años.
Sea donde sea que esté.
La gente cree que uno supera.
Uno nunca lo hace.
La película, buena.
Me hizo pensar en cómo fui una romántica antes y cómo lo soy ahora.
Queriendo mucho y abrazando con fuerza.
Abrazando fuerte, pero no tan fuerte como para que no se puedan soltar.

Si estás pasando por una pérdida:
Vas a estar bien.
El sol va a salir.
Algún día, te prometo que vas a estar bien.